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6/2/12

Comercio Delicado



Lo que son las cosas. El sábado pasado al salir de un espectáculo de danza contemporánea me crucé con una persona que sin ella saberlo inspiró este proyecto enormemente en un periodo complicado en el que nuestra investigación no tenía claro el camino por el cual continuar.

Me quedé tan encantada al reconocerla que cuando quise reaccionar y presentarme... se me había escapado! pasa siempre.

Aquí os dejamos algunas de sus reflexiones sobre Comercio Delicado que esta persona escribió hace unos meses para un diario económico europeo. Un tema que cada vez vamos siendo más los que lo tomamos como estilo de vida.


Manifiesto por un comercio delicado

1.Ser consumidor y ser ciudadano son actos absolutamente compatibles. Yo creo que consumir es, además, un acto político que practicamos todos los días.

2.Aquello que compramos, a quien escogemos dar nuestro dinero, hace mover el mundo. Esto quiere decir que todos tenemos el pequeño poder de hacer mover el mundo en la dirección que queremos, cuando vamos al supermercado, por ejemplo.

No olvidemos a Gandhi cuando en su lucha contra los ingleses lanzó el movimiento "swadeshi" que promovía entre otras cosas la producción y comercialización del algodón indiano en detrimento del algodón importado de la potencia colonial.

3.Nos falta saber como queremos que el mundo, y más concretamente el país, sean. En las últimas décadas, la masificación tomó cuenta del comercio. Las mismas tiendas y los mismos productos en todas partes, tanto marcas de lujo, cadenas internacionales o franquicias al metro cuadrado. Centros comerciales cada vez mayores, cercando las ciudades y asfixiando el comercio de los centros urbanos, fingiendo calles de luz artificial y promoviendo el automóvil como si no hubiera mañana. Gran distribución cada vez más extensa y tentativa, abarcando más áreas y más nichos de mercado, los grupos empresariales a las que pertenecen cada vez más fuertes y poderosos y, sobretodo, más omnipresentes y despóticos a chulear y a vacilar a quien produce. Y sin contemplaciones con la producción nacional o sustentable. ¿será así que queremos vivir? ¿y será asi que podremos sobrevivir como país?

4.Yo creo que existe una alternativa. Creo que un nuevo comercio no es que sea posible, sino que es indispensable. Y que ese nuevo comercio puede mudar nuestro día a día y los lugares donde vivimos, tornándolos más ricos, más curiosos, más bellos, más sabrosos, más sentidos, más prósperos y más justos. Un nuevo comercio que atiende al saber y también al saber hacer, valoriza la manufactura, admite la pequeña escala, prefiere la calidad, aprecia la tradición y admira la perfección.

5.Un nuevo comercio que ve en sus proveedores a socios, que los considera y los entusiasma, que negocia justo y con ellos construye una relación duradera y de confianza pues comprende que trabajamos juntos para beneficio mutuo y por el bien común.

6.Un nuevo comercio que quiere compartir con su público un producto, pero también una historia, una identidad una experiencia única y diferente que nos enriquezca la vida.

7.Un nuevo comercio que se siente parte de su local y de su comunidad y por eso, siempre que la opción se presenta, prefiere lo que es nacional y lo más local posible, evitando costes ambientales de transporte, porque también se siente parte del mundo.

8.Un nuevo comercio que verdaderamente cree que se puede comprar menos y mejor, opta por mercancía útil y duradera y sabe que valorar un producto es la mejor forma de impedir el desperdicio.

9.Un nuevo comercio que abraza causas sien miedo porque es libre y para quien la más motivante de las obligaciones es el deber de contribuir para mejorar nuestro mundo – y eso comienza en nosotros.

10.Un nuevo comercio que tiene el atrevimiento de piensar que puede regenerar centros históricos desfallecidos y reinventar lugares olvidados, si se empeña en preservar el patrimonio con escrúpulo y desvelo, y además es capaz de probar que eso es rentable.

11.Un nuevo comercio que respeta a su cliente, esforzándose en un servicio atento, ofreciendo conocimiento y proponiendo precios justos.

12.Un nuevo comercio que cree en la capacidad de producción y en la cualidad nacionales por principio, estimulando una y otra, porque sin eso no hay país que sobreviva – como el momento presente demuestra de forma elocuente.

13.Un nuevo comercio que cree en su país, también porque percibe el potencial extraordinario de la producción delicada nacional.

14.Un nuevo comercio que no tiene la obsesión de multiplicarse para volverse omnipresente, y que antes prefiere crear redes, nacionales e internacionales, con socios semejantes reforzando así los nichos de mercado en que opera en una escala global.

15.Un nuevo comercio que cree que mirar para atrás también es una forma de ver el futuro y que la modernidad tiene más que ver con la actitud y la forma de mirar que con lo novedoso.

A ese nuevo comercio somos ya varios los que le llamamos comercio delicado. Y demostrando que no es sólo posible sino también económicamente viable. Con los pies bien puestos en la realidad pero también con el idealismo libre como una bandada de golondrinas.

Pincha aquí para ver el artículo completo.

4 comentarios:

  1. Maravilloso!! Yo también creo en el Comercio Delicado, no me gustan nada las grandes superficies, los hipermercados y las franquicias, faltas de personalidad y cercanía con el cliente.
    Un saludo.

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  2. A mí me encanta el comercio delicado, de hecho tengo un pequeño comercio, familiar, hecho con cariño y en el que la selección es fruto del trabajo y del mimo que ponemos tanto mi marido como yo.
    Encantada de leer tu blog.

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  3. ME PARECE UNA IDEA MARAVILLOSA Y MUY MUY CURRADA. ENHORABUENA!!!!

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