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12/7/18

#burriruta ¡Nos vamos a Agost a por botijos!


¡Hola, hola! ¿Cómo va ése verano? Seguro que ya estaréis al tanto de que tenemos nueva tienda física, ¡yijaaaaa! Estamos contentísimos, sobre todo porque estamos trayendo productos mucho más especiales y delicados a ella, como puede ser la cristalería Gordiola hecha en Mallorca desde hace más de cuatro siglos, piezas de cerámica de Úbeda con lacados en colores llamativos, madera de olivo, y también estas piezas de barro de las que os queríamos hablar hoy. Probablemente, estas #burrirutas son de las cosas que más disfruto de mi trabajo, el recorrerme pueblitos de tan solo unos cientos de habitantes para redescubrir estas joyitas de nuestra artesanía y gastronomía de siempre que se nos empiezan a olvidar.

Pues bien, hatillo al hombro y botijo en mano, el burrito y yo nos fuimos directos al pueblito de Agost, en Alicante a conocer estos botijos y piezas de cerámica de los que tanto había oído hablar. Como todo este tipo de oficios tan manuales, cada vez son menos los artesanos que se dedican a ello, por eso cuando conocí a Jose Ángel y su historia, me alegré muchísimo de que siga ahí al pie del cañón haciendo estas piezas tan especiales.

Cuando hablamos con Jose Ángel nos dimos cuenta de que estábamos hablando con parte de una de las familias con más tradición alfarera de este país, ya que su apellido ha estado ligado desde principios de siglo XX a este oficio que se ha ido pasando de generación en generación a sus diferentes hijos y diferentes talleres. Empezaron en la década de los 20 Vicente y Emilio Boix, que pusieron en marcha el primer taller en la calle Alfarería. Un par de años después, son sus hermanos, Severino y Evaristo quienes fundan nuevos talleres. Actualmente, es el hijo pequeño de Severino, Jose Ángel el que ha tomado las riendas de el taller que sigue en activo y que mantiene la formula milenaria de la que tanto hablan: "barro, manos y fuego".

Resulta que, aunque el botijo sea uno de los símbolos mediterráneos por excelencia, muy poca gente sabe que en España hay tantísima tradición alfarera que tenemos dos corrientes muy diferentes, cada una con sus características propias: por un lado, está la alfarería de barro rojo, típica en la zona de Extremadura y luego, el barro blanco levantino. 



La alfarería de esta zona, y en la que Jose Ángel es especialista, es muy conocida por los botijos blancos, ideales para aguantar el agua fresquita por la porosidad que les da el barro blanco con el que se hacen que permiten que el agua se evapore y "sude", como si fuera nuestra piel, y se refresque. Lo bonito es ver cómo esta familia ha conseguido un control tal del torno y del horno, que con el paso del tiempo y de los años, ha logrado un estilo propio y unas piezas totalmente inconfundibles. ¡En nuestra tienda están triunfando por completo! Tenemos unos botijos con forma de animales perfectos para decorar, además de los bebederos para perro que decoran nuestra entrada y por los que todo el mundo pregunta.



Ahora más si cabe, con la nueva tienda abierta, esperamos que todos nuestros productos sigan siendo tan especiales como bonitos, y que sigan teniendo una historia detrás que podamos contar con orgullo.

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